Amo las historias mágicas de nuestra infancia, como la venida de los Reyes Magos, que teníamos que dejarles pasto y agua, nuestros zapatos y una carta para ellos. El 6 de enero de este año mi hijo mayor notó que los camellos eran animales muy grandes, que tal vez les hayamos dejado poco pasto y poca agua para los 3, y también me preguntó porqué dejábamos la ventana abierta si podíamos dejarles la puerta de la cocina. En fin, no se dio cuenta de nada porque le justifiqué muy rápido todas sus preguntas, pero por las dudas, como tiene un hermano menor que todavía no se plantea nada de esto, quise encontrar alguna buena explicación para que siga teniendo esta ilusión por varios años más.

Lo de abajo es una carta que escriben los Reyes Magos a los papás y mamás explicando porqué somos nosotrxs los responsables de esos regalos y cómo podemos ayudarlos. Realmente es hermosa:

«11 de abril de 2011

Apreciados papá y mamá de Francisco:

Somos los Reyes Magos. Sabemos que acaba de nacer Francisco. Es un bebé precioso que les va a hacer muy felices a ambos. Ya saben que cada 6 de enero vamos en silencio a la casa de todxs lxs niñxs y les dejamos regalitos para celebrar el nacimiento de Jesús y para decirles lo orgullosos que estamos de ellos.

Pero, a partir de ahora, no podremos hacerlo porque estamos muy viejitos y cada vez hay más y más niñxs en este mundo. No podemos ir a la casa de todxs. Además, ayer me caí del camello y me rompí un brazo (soy Melchor, un poquito torpe); Gaspar es muy lento porque camina con la ayuda de un bastón y Baltasar, ¡nuestro viejito! Se olvida siempre de dónde tiene la lista de regalos. Como ven, ya estamos muy mayores y necesitamos pedirles tres favores:

  1. Que nos ayuden a poner los regalos. Cada padre y madre hará nuestro trabajo el Día de Reyes. Leerán las cartas de sus hijxs y con la misma ilusión que la nuestra, les pondrán los regalos como si fuéramos nosotros. Así todos lxs niñxs del mundo tendrán sus regalos y nosotros podremos descansar y ver, desde lejos, sus caritas de alegría.
  2. Como este es un gran secreto, no pueden decirles hasta que cumplan 7 años. A esta edad, ya serán mayores y sabrán guardar el secreto. Lxs más pequeñxs no deben saber que nosotros no podemos poner los regalos y que ustedes nos ayudan porque sino, ¿qué pensarán de nosotros? ¿Dónde estará la magia? El secreto se ha de explicar solo a lxs niñxs responsables, a lxs que ya pueden entender que nosotros les queremos mucho y que por eso pedimos ayuda a sus papás y mamás, las personas que más les quieren en el mundo.
  3. Algunos papás y mamás que nos ayudan están enfermos o no tienen dinero para comprar regalos. También hay niñxs que no tienen la suerte de tener a su papá o a su mamá. Por eso, necesitamos que sus hijxs se conviertan un poquito en Reyes Magos y compartan algunos regalos con lxs niñxs que no tienen tanta suerte como ellxs.

Nada más. No es demasiado, ¿verdad? Cuando Francisco les pregunte por primera vez quiénes son los Reyes Magos, leanle esta carta. Entenderá porqué nosotros confiamos en ustedes para hacer nuestro trabajo: porque son las personas que más lo quieren en el mundo y que mejor pueden ver su enorme y bondadoso corazón.

Melchor, Gaspar y Baltasar»

A esta cartita la tengo escrita a mano en papel y guardada en un sobre que dice: Papá y mamá de Francisco. Si te gusta la idea y tenés hijxs menores que todavía sienten esta ilusión, no dejes de hacerla y guardala en un cajón. Así, cuando te pida que le cuentes la historia (y ya pueda guardar el secreto), le das la carta para que la lea y mantenga viva esta ilusión.

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I love magical childhood stories, like the one of the Wise Men, where we had to leave some grass and water, a pair of shoes and a letter written to them. On January 6th of this year, my eldest son noticed that camels are big animals and that maybe we should have left more grass and water for them, and he also asked me why we left the window open instead of the kitchen door.

Anyway, he didn’t discover the magic because I tried to answer every question quickly, but just in case, as he has a younger brother who doesn’t ask anything about this, I looked for a good explanation so that they still believe in the magic of the Wise Men for many years.

Here I am sharing a letter that the Wise Men write to us (parents) explaining we are in charge of the presents and how we can help them. It’s just beautiful:

“April 11th, 2011

Dear Francisco’s mom and dad,

We are the Wise Men. We know Francisco has just been born. He is a gorgeous baby who will make you both really happy. You know that every January 6th we get into every child’s home and we leave presents to celebrate Jesus’ birth and to tell them how proud we are of their efforts.

However, we won’t be able to do it anymore because we are old now and there are more and more children every year in the world. We really can’t get into everybody’s house. Besides, I fell off my camel yesterday (I’m Melchior and I’m a bit clumsy); Caspar is very slow because he walks with a stick and Balthazar, our old man! He always forgets about the wish list. As you can see, we are too old and we need to ask you three favors:

  1. We need your help to deliver the gifts. Each parent will do our job. They will read their kids’ letters and they will place their presents with the same enthusiasm as ours. This is how every kid will receive a gift and we will be able to rest and see their happy faces in the distance.
  2. As this is a big secret, you can’t tell them until they are 7 years old. When they get this age, they will know how to keep a secret. Younger kids shouldn’t know that we can’t deliver the presents and that their parents are helping us because, what would they think about us? Where would the magic be? You should explain about the secret just to the responsible kids, and to the ones that are ready to understand that we love them, so we ask their parents for some help, who love them even more.
  3. Some parents are sick or don’t have money for buying presents. Some kids are not as lucky as yours or don’t even have a mom and a dad. This is why we need Your kids to become a bit of “wise men” and share their presents with those other kids.

This is it. It’s not too much, is it? When Francisco asks you for the first time about us, read this letter with him. He will understand why we trust that you will do a good job because you love him more than anyone in this world and you can see his huge and giving heart.

Melchior, Caspar and Balthazar”

I’ve written this letter by hand and I keep it inside an envelope that says: Francisco’s Mom and Dad. If you like this idea and you’ve got young kids who still believe in this magic, please write it and keep it in a drawer. Then, when they ask them about the Wise Men’s story (and when they are ready to keep the secret), read the letter with them and let them be part of this wishful thinking.

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