Soy mujer, soy esposa, soy mamá de dos nenes y me crié rodeada de 6. Pero no, no soy esa mamá que estás pensando.

Soy la que da un sermón a sus hijos cada vez que escucha que alguien dice “no me gusta eso”, o “no me toques”. Sea donde sea que estemos, con quien sea que pase, sea persona/animal, me agacho y les digo: —Mirame y escuchame bien: Cuando alguien te dice que no le toques, tenés que dejar de tocarle en ese mismo instante.

Soy la que les enseña a sostener la puerta para que pase cualquier persona, no solo nenas, justamente porque no se trata de ser “caballero”, sino de no ser un imbécil.

Soy de las que insiste en que aunque existan diferencias entre nenes y nenas, y por más que los hombres y las mujeres seamos diferentes, nadie es mejor que nadie.

Soy esa típica mamá que menciona, comparte y felicita cada logro alcanzado por nenas o mujeres.

Soy la que les recuerda que ni el largo del pelo, ni el color de la remera, ni los gustos que tenga cada cual, ni lo que hagan o dejen de hacer va a definir si alguien es nene o nena.

Soy de las que tienen muy presente los estereotipos, precisamente porque los detesto y los evito.

Soy la que se sentó a hablar sobre cómo respetar a las nenas y qué tienen que responder si una nena les dice que “gusta” de ellos.

Soy de las que tiene tolerancia “0” a las burlas.

Soy la que prohibió usar la palabra p**a en casa y cualquier otra mala palabra que denigre a la mujer.

Soy de las que tuvo que poner en su lugar a algunas personas cuando les dijeron “no llores como una nena” a mis hijos.

Porque en esta casa se llora, seas nene o seas nena.

Soy de las que no justifica ningún tipo de agresión, y no me vengan con el “solo es un juego de nenes”.

Soy de las que se va a asegurar que sepan qué es la menstruación, para qué sirven los tampones, de dónde vienen los bebés, para qué sirven las tetas.

Y cuando sea el momento indicado, voy a ser esa mamá que les explica sin pelos en la lengua que a las mujeres nos gusta el sexo y que también lo disfrutamos.

Soy la que les recuerda que NO ES NO, en cualquier idioma y circunstancia.

Soy de las que se pasaría horas de sobremesa hablando sobre cómo las mujeres fuimos silenciadas a lo largo de la historia y cómo la historia siempre fue contada desde un solo punto de vista.

Soy de las que cuenta cuentos sobre el voto femenino y cualquier historia que involucre mujeres luchando por sus derechos.

(Sí, posta que soy esa mamá).

Por supuesto que también les hablo del rol de la mujer en la historia.

Soy de las que enseña la importancia de valorar a las personas por lo que son y no asumir que alguien es mejor en algo porque sea nena o nene.

Soy de las que no se preocupan porque sus hijos sean unos caballeros. Tus hijas no necesitan ni un caballero, ni un príncipe. Ellas necesitan nenes y hombres que las traten como iguales.

Soy la que denseeeeeea con que las nenas pueden hacer absolutamente todo lo que los nenes hacen y los nenes pueden hacer tooooodo lo que las nenas hacen. Bueno, excepto dar a luz.

Sí, yo soy este tipo de mamá.

Soy así.

Soy la que les enseña a ver a las nenas como iguales, como pares, como personas, antes que nada.

Soy la que se esfuerza porque aprendan a sostener la puerta para que pase cualquiera y para que el mundo sea cada vez más igualitario, y de esa forma, se convierta en un mundo mejor.

Soy este tipo de mamá, no soy la que vos pensabas.

Soy una mamá igualitaria.

Y soy hija de un padre feminista (aunque jamás me lo acepte) y así es cómo los estoy criando.

📸Carolina Sartirana

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