Soy una excelente cocinera.

Hoy les preparé arroz con atún que les encanta y hasta me pidieron para repetir.

Soy una excelente docente.

Hoy mi hijo mayor no podía acordarse de todos los personajes de una historia en inglés y le enseñé una técnica para recordarlos.

Soy una excelente amiga.

Hoy una de mis mejores amigas me llamó para contarme por lo que está pasando en este momento. La escuché un rato largo y la hice sentir acompañada a pesar de la distancia.

Soy una excelente bloguera.

Hoy publiqué en mi blog de traductora y este es mi segundo post del día. Comenté algunas fotos en Instagram, tuiteé en mi cuenta profesional y contesté todos los correos pendientes.

Soy una excelente ama de casa.

Hoy sequé el agua que entró con la tormenta, hice las camas, puse ropa para lavar y ordené mi vestidor.

Soy una excelente alumna.

Hoy arranqué a leer para el próximo trabajo práctico del posgrado en traducción y no me queda nada para terminar docencia universitaria.

Pero como mamá, puedo decir que soy aceptable.

Tal vez sea una buena mamá.

Creo que soy suficiente…

 

Puedo decir que soy excelente en muchas cosas, pero por alguna razón, no me considero una excelente mamá.

¿En qué estoy fallando? ¿Por qué no puedo ser excelente con mis hijos?

Hoy estoy lejos de ser excelente.

No me senté a jugar.

No leí ningún libro con ellos.

Ni dibujamos ni pintamos.

Íbamos a cocinar los tres juntos, pero no les esperé porque estaba apurada por hacer otras cosas.

 

Aunque pensándolo bien…

Hoy les ayudé a negociar sobre un juguete que ambos querían.

Hoy le hice reír a mi hijo mayor cuando se frustró y lloró porque no le salía una palabra. Después lo abracé, no porque pensé que él necesitaba un abrazo, sino porque supe que lo necesitaba en ese momento.

Hoy los escuché cantar mientras se bañaban y los esperé con las toallas afuera para secarlos y sentirles el olorcito a recién bañados.

Hoy le dije a mi hijo menor que es el mejor dibujante que conozco aunque no entendí mucho de qué se trataba el dibujo.

Hoy no dejé de darles el beso antes de dormir y de decirles que los amo con toda mi alma.

Hoy estoy lejos de ser excelente. Podría hacerlo mejor y podría ser mejor.

Hoy estoy lejos de ser excelente porque la vara con la que me mido sigue subiendo.

 

No soy una excelente mamá y jamás lo voy a ser.

Pero todos los días me esfuerzo por ser mejor que ayer.

Trato de aprender y de superarme con cada conflicto, en cada oportunidad que tengo.

 

No, no soy una excelente mamá, pero soy la mejor mamá que puedo ser HOY.

 

Adaptado y traducido del artículo “Why I Will Never Be an Exceptional Mom”, by Jennifer Bly: https://thedeliberatemom.com/exceptional-mom/

Leave a Comment